"Cuando actualmente hablamos de salvajes, la imagen que manejamos es la de pueblos aborígenes que antes se llamaron "primitivos", situados fuera del ámbito europeo, y siempre al margen de la civilización y de sus motores económicos e ideológicos. Aquí, sin embargo, nos referimos a algo más general y de cxarácter imaginario, es decir, a unos hombres no del todo humanos que habitan en el arte, la literatura y el cine, no en la realidad. Su origen es clásico, pues los griegos personificaron lo desconocido o ajeno bajo formas muy próximas a la humanidad, como los sátiros, los centauros y los cíclopes, entre otros. Los griegos pensaban que los salvajes vivían en la naturaleza inculta, fuera del círculo de influencia de la ciudad, y carecían de afanes de conquista, a diferencia de los bárbaros, entre los que incluían a las semisalvajes amazonas, ligadas a los centauros y a los persas por sutiles lineas de ayección.
A lo largo de la historia, los salvajes han ido cambiando en la imaginación europea, pero ha permanecido la idea de que se trata de seres que, de una u otra manera, se mantienen o son mantenidos al margen de la civilización(...)
Paulatinamente, el europeo de los siglos XIX y XX tomó conciencia de que el salvaje era una creación suya y que, más importante aún, lo llevaba dentro de sí y lo había llevado durante siglos. Y no sólo cuando llamó salvajes a los hombres lobos, a los bandidos, a las "serranas" o a los vampiros, sino también cuando apartó a los enfermos, los deformes y los locos, y se recreó en el espectáculo de su desdicha o se sirvió de ellos como de mascotas (...)
Por otra parte, actualmente, "nuestro" salvajees el que vive entre nosotros sin respetar nuestras normas. Creemos que su anomia amenaza la manera de vivir que nos define como civilizados (...)
Es decir, el que no se confunde con nuestro paisaje humano, sólo por ser diferente se convierte a nuestros ojos en salvaje urbano, ya no integrado como antes en la comunidad sino barrido hacia los límites, aborrecido y temido.""
"El salvaje europeo. Picasso y el salvaje." Pilar Pedraza.Bancaja.
A lo largo de la historia, los salvajes han ido cambiando en la imaginación europea, pero ha permanecido la idea de que se trata de seres que, de una u otra manera, se mantienen o son mantenidos al margen de la civilización(...)
Paulatinamente, el europeo de los siglos XIX y XX tomó conciencia de que el salvaje era una creación suya y que, más importante aún, lo llevaba dentro de sí y lo había llevado durante siglos. Y no sólo cuando llamó salvajes a los hombres lobos, a los bandidos, a las "serranas" o a los vampiros, sino también cuando apartó a los enfermos, los deformes y los locos, y se recreó en el espectáculo de su desdicha o se sirvió de ellos como de mascotas (...)
Por otra parte, actualmente, "nuestro" salvajees el que vive entre nosotros sin respetar nuestras normas. Creemos que su anomia amenaza la manera de vivir que nos define como civilizados (...)
Es decir, el que no se confunde con nuestro paisaje humano, sólo por ser diferente se convierte a nuestros ojos en salvaje urbano, ya no integrado como antes en la comunidad sino barrido hacia los límites, aborrecido y temido.""
"El salvaje europeo. Picasso y el salvaje." Pilar Pedraza.Bancaja.

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